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Escribir es para mí una forma de metabolizar lo que me pasa.

Mezclando lo real con lo que imagino, intento seguir adelante.


viernes, 25 de febrero de 2011

Si se pudiera II

y cuanto más te miro más me gustan
tus ojitos redondos, tu corto pelo,
tu suave piel (sí, esa piel es suave)

sos la diaria excusa para pasar por ahí.

si pudiera tenerte (te tendría)
si sólo supiera cómo (lo haría)
al menos me mirás (dame tu sonrisa)

jueves, 24 de febrero de 2011

Testigo

Esta luna que testigo ha sido/de mis largas noches y de eternos días/ha venido a acompañarme al hallazgo del amargo desencanto de encontrarte en otros brazos.

Sabe Luna que el marchito amor no reverdece/que es mejor partir en este tren que hacia mí viene/que entregarme al destino de morir un poco cada día sin tí.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Amanece (que no es poco)

Amanece. Aunque para nosotros ya había amanecido una hora antes cuando tu piel rozó la mía y me despertaste (y me despertaste)
Esa pava que compré hace ruido desde el comienzo, nunca sabés cuando está el agua. Y el aroma del pan y el perfume de tu piel.
Un mate más, dale. Y espera que te llevo así estamos juntos otro rato. Es tan largo el día y tan corta la tarde. Pero después vuelve la noche. Y siempre amanece.

lunes, 7 de febrero de 2011

Llueve

Llueve y cierro mis ojos.
Para sentir sin ver.
La sensación se agiganta
y vuelve la calma.

Llueve y abro mi boca.
Sin hablar, voy a sentir
que el agua sobre mis labios
es un beso que puede durar.

Llueve. Y me abrazo.
Y en medio de esta calle inundada
poco importa que debo volver
a la comodidad de mi vida
y a las perennes reuniones...

Hoy llueve y me quedo
en esta calle desierta,
(y que mi ropa se arruine)
junto a mi alma que reverdece
ante el riego celestial.

viernes, 28 de enero de 2011

Inversamente proporcional

Cuando el maltrato aterriza, al amor no le queda otra alternativa más que comenzar a empacar.

miércoles, 26 de enero de 2011

Si se pudiera

Si pudiera recorrer, te recorrería,
y en el intento me llevaría
tu olor, tu piel, tu aliento.
Y te dejaría mis ganas,
mi humor y mi silencio.

Si pudiera, te llevaría
muy lejos, a un abrazo eterno.
Me enfrentaría (si es que existe) al mismo infierno,
y traería las luces de la tarde,
las que anuncian tu partida mientras siento que muero.

Si se pudiera, repetiría
aquel furtivo encuentro,
ese instante mágico de oscuro roce
que aún llevo dentro.

Si pudiera tenerte (te tendría)
pero libre como eres te dejo.
Ya quizás un día me veas (y me observes)
y repares como lo hago hoy aquí, desde tan lejos.

jueves, 13 de enero de 2011

Opción

Me rogó que me apurara porque el lugar siempre está lleno.
Esforzándose por poder con su bolso y ese bastón que acompaña su frágil cuerpo desde hace un tiempo entramos al hall inmenso y oscuro que oficia de sala de espera donde muchas almas hacen cola a diario para un mismo trámite.
Pero esta vez no había nadie salvo nosotros. Los números que indicaban los sitios a los que dirigirse se encendían intermitentemente de modo que optamos por uno y nos dirigimos hacia allá.
La mujer de la caja le preguntó por qué y ella sólo dijo que siempre había sido así.

Mi madre aún no entiende que en esta parte del mundo la gente ha dejado de pagar para poder comer.